Este artículo fue escrito para el periódico EL ECONOMISTA el 31 de marzo de 2015 por Elizabeth Albarrán.

El próximo 4 de abril entrará en vigor la nueva ley de instituciones de seguros y fianzas, la cual otorgará mayor transparencia e información a los consumidores, así como la garantía de que sus aseguradoras cumplirán ante cualquier siniestro.

De acuerdo con la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF), dicha ley está basada en el modelo europeo de Solvencia II, que se distingue principalmente en que las compañías aseguradoras cuenten con las suficientes reservas para enfrentar cualquier riesgo y cumplir con sus clientes.

“Solvencia II tiene como propósito establecer el conjunto revisado de requerimientos de capital, reservas técnicas, estándares de administración de riesgos y mecanismos de revisión. Este modelo ayudará a reducir las posibilidades de pérdidas para los consumidores, así como los trastornos en la operación del mercado de seguros”.

La comisión refiere que a raíz de la crisis financiera del 2008, donde varias instituciones se fueron a la quiebra, surgió una nueva intención de regular, supervisar y fortalecer el sistema financiero, entre ellos el sector asegurador.

“Las entidades financieras administran una parte importante del patrimonio de las personas, familias y empresas, por lo que se establecerán requerimientos que buscan reducir la probabilidad de insolvencia de aseguradoras y reaseguradoras”.

Destaca que Solvencia II está inspirado a su vez en el modelo de Basilea III, que corresponde al sector bancario y el cual México fue el primer país en implementarlo. Dicho modelo busca que los bancos cuenten con suficiente liquidez para enfrentar cualquier crisis financiera.

Solvencia II, al igual que Basilea III, se basa principalmente en tres pilares: el primero se refiere a los requerimientos de capital que deberán tener las aseguradoras, los cuales deben ser más precisos y acorde con sus reservas.

El segundo se enfoca en un gobierno corporativo más sólido, con un mayor control interno, administración de riesgos y función actuarial. El tercer pilar se basa en una mayor transparencia y revelación de información por parte de las compañías, para una más efectiva revisión por parte del mercado.

Es importante mencionar que México también será el primer país a nivel mundial en llevar a cabo este modelo; incluso antes que en Europa, donde llevan casi cuatro años implementándolo.

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) informó que el cumplimiento de esta ley se dividirá en dos etapas. En la primera, a partir del 4 de abril, las aseguradoras deberán cumplir con los pilares dos y tres; mientras que para enero del 2016 ya deberá estar preparada para el pilar uno, que se refiere al cálculo técnico.

Actualmente, existen 105 aseguradoras en el mercado, de las cuales 60% son de capital extranjero. Al cierre del 2014, el sector asegurador acumuló en sus reservas técnicas aproximadamente 100,000 millones de pesos adicionales, para alcanzar 810,000 millones de pesos.

La AMIS destaca que dicho monto representó un incremento de 14.1%, respecto del 2013. Advierte que el sector asegurador mantiene un capital de garantía de 178,000 millones de pesos, lo cual duplica el capital exigido por la regulación.

Fuente EL ECONOMISTA
Marzo 31, 2015
Autor: Elizabeth Albarrán
http://eleconomista.com.mx/sistema-financiero/2015/03/31/puerta-nueva-ley-seguros